
Es una antigua y típica casa andaluza construida en 1912 y adaptada como hotel en 1986, aunque la última reforma se llevó a cabo en el año 2002. Tiene una capacidad total para 37 personas.
Construido al más puro estilo arcense podemos contemplar sus paredes blancas, las rejas en las ventanas, las tejas color ocre y un bonito patio central repleto de macetas y decorado con sillas y mesas de café, que esperan al huésped bajo las palmeras, al igual que un agradable bar desde el que se divisa un pozo de piedra.
El hotel se encuentra situado en una de las calles más céntricas de la ciudad, en la paralela principal y a escasos minutos a pie de su conjunto monumental, declarado monumento histórico-artístico nacional en el año 1962.