
La decoración, como corresponde al estilo señorial andaluz, es sobria a base de materiales nobles. Al igual que en tiempos lejanos, el servicio se adecúa al modo de vida de las haciendas.El restaurante, donde se degusta una cuidada selección de la cocina andaluza, al igual que el resto de los servicios, piscina, jardines,patio andaluz, terrazas, bar, observatorio de pajaros, etc. son solo en exclusiva para los clientes hospedados . Con estos y otros pequeños detalles, se logra un ambiente relajado y tranquilo, ideal para reuniones de negocios y convenciones de empresa. En los alrededores, al margen de las posibilidades turísticas de la milenaria Arcos de la Frontera, se tiene la oportunidad de visitar joyas de la naturaleza como la cola del pantano de Arcos, paraje natural donde establecen su morada numerosas aves acuáticas, la sierra de Grazalema, y practicar la caza, en partidas que puede gestionar el propio hotel. Además, en las alrededores se puede practicar la equitación, sindo la propia Hacienda quien gestiona estos y otroas muchas actividades y servicios, como visitas a Bodegas, a Parques Naturales, a ganaderias de toros bravos, etc